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¿Tomamos decisiones de forma racional? Economía conductual
La economía siempre ha representado un sin fin de desafíos, especialmente por la expectativa de poder predecir comportamientos y resultados que afectan sociedades, países y un sistema global que, aunque avanza se tambalea constantemente, desde el principio de los tiempos hasta hoy, y seguramente hasta el fin de estos.  Es por ello que la economía como ciencia ha favorecido que otras ciencias sociales complementen su visión. A mediados de la década de los 80, se empiezan a incorporar fundamentos de la psicología para analizar el comportamiento de las personas con respecto a los incentivos y las motivaciones. Es así como se empieza a posicionar el término de Economía Conductual, que hace referencia al “estudio de cómo los factores psicológicos, sociales o cognitivos afectan las decisiones económicas de los individuos” (Roldan, 2016).  Este concepto busca comprender la forma de actuar de los seres humanos y por qué se comportan de manera distinta, incluso en contra de sí mismos o del interés general. Lo que implica una postura diferente a la teoría neoclásica del consumidor y su teoría de elección racional. (completitud. transitividad, continuidad, independencia) El economista Richard Thaler definió el concepto de” Sesgo del presente”, fundamental para que el psicólogo social Daniel Kahnemany desarrollara La teoría de la perspectiva, trabajo que lo llevó a ser galardonado con el premio nobel de economía en el año 2.002 Kahnemany describe cómo los individuos toman decisiones en situaciones donde deben elegir entre alternativas que involucran riesgo, como sucede con las decisiones financieras, a su vez Richard Thaler sostiene que "han construido un puente entre el análisis económico y psicológico de la toma de decisiones por parte de los individuos, explorando aspectos cómo la racionalidad limitada, las preferencias sociales y la falta de autocontrol, que afectan las decisiones de las personas y los resultados de los mercados” El contexto actual favorece que las personas tomen decisiones de consumo de manera diferente, pues existe un gran poder asociado a los datos y el valor que estos tienen para la hiperpersonalización de los servicios y productos. Así lo han representado los documentales de Netflix: Nada es privado y El dilema de las redes sociales, también lo hemos mencionado en nuestro artículo de Datos por todos lados. Sabemos que los gustos y las emociones afectan de forma transversal cualquier área, e impactan cualquier tipo de decisión sea cual sea el área de aplicación. Entonces, el comportamiento humano constituye una materia prima valiosa que puede ser cuantificada, y además estandarizada para diseñar nuevos modelos que enmarcan los cambios en el comportamiento de las personas a la hora de tomar decisiones.

Son tomas racionales de decisiones o simplemente comportamientos comercializados

Muchas estrategias de marketing o campañas publicitarias se acercan al consumidor real a partir de la observación que hacen de los comportamientos, lo que permite tener una visión más cercana al motivo por el cual se toman decisiones, las cuales se ven afectadas por los estados emocionales: la nostalgia, amor por lo local, que la hemos abordado desde la macrotendencia Local love. En este sentido la influencia del entorno social y las redes es muy poderosa en la toma de decisiones, al tiempo que proporcionan mucha información a los mercados actuales para ofrecer servicios y productos que respondan a esas tendencias del comportamiento. Es importante comprender entonces que las actividades que realizamos y las decisiones que tomamos se ven influenciados por factores que no siempre podemos controlar. La economía conductual deja en evidencia la forma como las emociones influyen en esa toma de decisiones: un día que experimentamos mucha felicidad hay más probabilidades de ser impulsivos en las decisiones de compra, mientras que cuando estamos nostálgicos o tristes, somos más racionales a la hora de tomar decisiones.

t#lab. ideas

Sabemos que vivimos en un mundo en el que la toma de decisiones no es totalmente racional y que nuestras emociones, motivaciones e incentivos externos, orientan la toma de decisiones y de consumo. Comprender esto, nos permitirá hacer consciente la forma en que decidimos y consumimos. ¿Qué tan real y aplicables son los modelos económicos que utilizamos? ¿Toman decisiones por nosotros, el “sesgo del presente” está en cada una de las decisiones que tomamos?
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